Por: María Rosario Carrasco Patzi
************************************************************************************************************
![]() |
19 de marzo, DÍA DEL PADRE BOLIVIANO |
HOY, QUERIDO PAPÁ
(Dedicado a mi padre el 14 de febrero de 2011)
Sin embargo, guardo tus palabras
y tu angustia por mi destino,
pero aún conservo para mí sola
tu amor generoso.
tu amor generoso.
Siento que tu alma sigue viviendo,
aunque tu cuerpo
ya no esté presente.
ya no esté presente.
Hoy recuerdo tus palabras con tu dulce
sonrisa, diciéndome:
“Esta vida es pasajera y somos peregrinos,
al fin y al cabo de algo hay que morirse”
Y así como viviste sin preocupación por el
mañana,
así te fuiste una fría mañana.
Sin despedirte siquiera, repentino fue tu
deceso.
Aunque fui tu niña mimada, la hija de tus
ensueños
te fuiste sin decirme un "hasta
luego"
Hoy sólo es mi deseo que seas feliz en tu
morada,
y no pierdo la esperanza que un día te
veré,
y volveré a coger tu amorosa mano,
por ahora solo puedo decir GRACIAS
PAPÁ POR TODO
y que ¡¡¡Dios te guarde en su inmensa
Gloria!!!.
************************************************************************************************************
(Febrero de 2014)
Desde un punto de vista socio-educativo, los
valores son considerados referentes, pautas que orientan el comportamiento
humano hacia la transformación social y la realización de la persona.
Por otro lado, el amor filial es el amor que
sienten los padres por los hijos y viceversa. Es un amor que a pesar de todas
las cosas que puedan pasar entre ellos casi en el 100% de los casos permanece
inalterable. También le podemos llamar amor filial al de Dios con Nosotros y
viceversa.
En este sentido, no sólo esperemos que los
padres nos amen y nos respeten. También como hijos debemos dedicarles tiempo,
espacio, cariño. Algunas pistas para mantener esa relación son:
- Dedicarles parte de nuestro tiempo para
estar con ellos.
- Prestar atención a sus necesidades, sus
preocupaciones, penas y alegrías.
- Comunicarse, hablar, compartir cosas de la
vida que generan un lazo entre las partes.
- Respetar al otro, sin reproches y sin
esperar que cambie a nuestro gusto y parecer.
- Hacer sentir a la otra persona que es
importante en nuestra vida con ternura y cariño, diciéndole “te quiero”, con
muestras de cariño.